INTRODUCCIÓN
Año 1969, Intentaré abreviar un poquito la introducción para que se
entienda también el porqué de algunas cosas.
Empecé a trabajar muy niño (12años) con la particularidad que lo hacía
con mi padre en la empresa donde prácticamente nací, dedicada a la
cimentaciones especiales y de ámbito nacional, por lo que estaba curtido
en vivir en todas las regiones de España, excepto en las canarias (mira
por donde). Tenía novia, también fui precoz en eso, pero claro tampoco
era de Sevilla y si de Málaga a causa de unas de las visitas de trabajo,
de lo que doy Gracias a Dios pues sigue siendo mi compañera, (ya que
aguantarme a mi tiene guasa).
Bien pues con esta introducción, para ir siguiendo mi relato,(fechas y
nombres apenas si dar, por que no los recuerdos, ¡¡asombrado estoy de
que me venga esto a la memoria!!) Resulta que el sorteo se celebra y a
mí me coge en esos momentos haciendo una obra en Berga (Barcelona),
claro esta con mis padres. Llamada de teléfono de unos de mis tíos “al
niño le ha tocado ÁFRICA al Sahara”, os podéis imaginar el momento,
particularmente mi madre con su ojito derecho que era yo, ¡¡Por Dios,
por Dios al Sahara, si al menos hubiese sido Ceuta o Melilla!! Fue un
trauma y una enfermedad para ella, como casi para todas las madres de la
época con hijos destinados lejos. Tras los primeros momentos, a buscar
soluciones, entre lo malo lo mejor. A mí me tocaba por mi edad el 3º
reemplazo se solicito ir en el 1º, mi familia en Sevilla agiliza los
papeles y estoy en el 1º.
Aprovechando la debilidad de mi madre para conmigo, le planteo, “Mama,
me voy muy lejos apenas voy a estar con mi novia unos días y yo tampoco
quiero estar sin ti el tiempo que este aquí aun”, ¿solución? La “mami”
habla con los padres de la novia y esta se va de Málaga a Barcelona
acompañada por el hermano los cuales estuvieron en Berga todo el tiempo.
En Enero con el tiempo justo, cojo el camino para incorporarme aquí en
Sevilla, ( solo eh, que el respecto en aquellos tiempos, es el
respecto), una vez en Sevilla a igual que de mi madre, era el niño
mimado, de la familia materna, además de ser el único de los sobrinos
que le había tocado lejos, pues todos habían u estaban haciendo la mili
en Tablada, todo era atenciones y regalos “toma, ten, esto, lo otro,
aquello, etc, etc” yo les decía que no me hacia falta que ya mi madre me
había preparado para los 1º días, una prima muy “listilla” ella, me
sonsaco y le dije lo que llevaba, ¡¡para que le dije nada!! Enseguida me
lo hicieron dejar en “deposito” y me dijeron que mejor era que me lo
mandaran poco a poco y de camino llamaron a mi madre para reñirla por
haberme dado tanto. (no sabían que mi padre y los compañeros, habían
aportado mucho mas)
MACUTO LLENO Y ESTACIÓN
A la madrugada siguiente, en la estación de Cádiz en espera del tren que
nos llevaría a coger el barco, con un montón de chavales a los que no
conocía ni de vista ya que mi estancia en Sevilla era por temporada.
¡EA! Comienza la aventura, subo al tren y al pisar el primer escalón
pienso lo de siempre en cada traslado, “a conocer nuevas gentes, nombres
y caracteres”, sigo por el pasillo y me entran a empujones en un
apartamento, lógicamente todos son sevillanos .
.- Hola ¿tu eres de Sevilla también?
.- Si
.- nos vamos a poner como el “kiko”.
Arranca el tren y de momento me sacan mis compañeros de viaje el1
tradicional porro, la piedra, el chocolate y por poco ......yo que
estaba en la misma puerta me dicen.
.-eh cierra la puerta paisano.
La cierro pero quedándome fuera en el pasillo con una cierta
indignación, recordando los consejos de mis compañeros de empresa, tíos
con mas Km. que el baúl de la Pique, “Manolo, tu ver oír y callar,
de voluntario ni para ir a comer, los cojones los dejas metido en el
macuto en el momento que este te den y si los tiene que sacar alguna vez
no te arrepientas, mejor hacerse el tonto que serlo, hacer favores y
ayudar mejor que pedirlos, en la mili nada se quita, nada, ¡¡se
pierden!!, dejar las cosas claras con los compañeros desde el primer
momento, ante una colorá que ciento amarilla”, esto y algunas
cosa mas por ejemplo referente al sexo, que creo que todos tenemos en
mente.
Así que no saque los “cataplines” del macuto de momento y entre un par
de veces en el departamento cuando la escolta venia, colaborando de
cierta forma con mis nuevos compañeros, como el trayecto a Cádiz es
relativamente corto, tampoco aguante mucho.
Llegamos y fuimos directamente a un cuartel, por que había mar revuelta
y no podíamos embarcar, allí nos dijeron que todo aquel que tuviera
familia en Cádiz y lo justificaba dando la dirección podían salir y
dormir con sus familiares, como es lógico yo lo di, (había estado
trabajando en Cádiz varias veces), la conocía casi mejor que Sevilla,
con alguna que otra novia)). El caso es que di una diré y me fui al
hostal donde tenia confianza en la c/ Zaragoza, así viví mi noche libre
en Cádiz ¿solo?.
EL BARCO
Bueno, embarcamos en el Victoria, camino, mejor dicho rumbo al
Sahara, del trayecto poco recuerdo a excepción de un pira de colchones
por todos lados menos en los extremos del barco, en popa se me viene a
la memoria la gran perola con chocolate y un montón de chavales echando
la ultima papilla por la borda. Dentro las “timbas”, partidas de carta
por todas partes, al tute, al subastado, a la 7y1/2, a los montones, al
póquer, etc., en mas de una me entretuve y como es lógico perdiendo.
Como se puede suponer por lo que decí al principio, iba bien
“abrigadito” vamos que por suerte no pase penurias, en todo momento comí
en la cantina aparte de lo que llevara. A consecuencia de mi forma de
comportarme se me acercó uno de los sevillano, creo recordar que se
llamaba Antonio y me dice
.- déjame 20 duros que jugaremos a medias, que tu no tienes suerte,
veras como ganamos de todos modos los va a perder, tu te quedas sin
jugar y ya te devuelvo mas tarde el dinero.
Como de todos modos yo perdía casi siempre se los di y me puse un rato a
su vera en la partida de los “montones”, no se si sabéis cual es el
juego, se trata de que el que reparte haciendo montecitos es el banquero
y los demás apuestan sobre un montón si la carta es mayor que la del
banquero este paga, si es menor se queda con la apuesta y si uno apuesta
y dice “banca” y es un rey se queda con la banca y lo mas seguro es que
salga ganando, al poco tiempo es mi “socio” es banquero, me fui a popa a
respirar un poco al rato me vino a buscar, me pago con creces lo
prestado y me dio un concejo,
.- “paisano no vuelvas a jugar en el barco, ni al parchi”
y es que el era un profesional de las cartas (malabarista de eso me
entere en el BIR) pero había en el barco profesionales de las cartas,
nunca mas lo vi jugar en ninguna partida, bueno en el barracon de vez en
cuando nos hacia algún truco.
Sea como sea la verdad es que no recuerdo nada mas de los tres días de
la travesía, solo que me veo en un cuartel que dice que es en Canaria,
que no pudimos desembarcar por que la mar estaba encabrita, luego de
nuevo en el barco ante una puerta grandísima lateral del mismo y la
escolta, cabos, sargento y un brigada (este ultimo creo que fue a parar
una vez que quitaron los barcos a Smara se me escapa de mi memoria por
que creo que lo vi hasta con el sable), bueno pues esto gritaban como
poseídos, llamándonos de todos y no era para menos, para quitarnos el
miedo con el miedo, tras el portalon el mar y debajo un camión anfibio
esperando su pasaje, pero este había que cogerlo al vuelo, tenia que
decidirte, dos, tres, seis metros o mas de salto, o los tíos de escolta
te tiraban, los primeros lo tenían peor no había contra quien tirarse, a
partí del primer grupo ya la cosa era mejor o los mismo compañeros
amortiguaban tu caída o los macutos previa mente tirado, de esa manera
pisamos el Sahara. Algunos cojos, por contusiones o rotura de hueso en
brazos y piernas
EL BIR
La entrada en el BIR tampoco la recuerdo, tengo la mente completamente
en blanco y del BIR tampoco mucho, por las cartas que escribía se que
estaba en la 5ª compañía – barracon nº 1.
No se si en la 1ª retreta o en la 2ª me nombraron para el curso de
conductores y eso que yo iba aleccionado para no ser voluntario para
nada, pero por lo visto eso venia ya desde que me talle y dije que tenia
carné, luego me dijeron que era lo mejor por que así estaba libre de
hacer instrucción y fue verdad, apenas se que mecanismo o de cuanto
elementos se compone el cetme, di una o dos teóricas, de instrucción
creo que no hice, por H o por B siempre me libraba de algo, recuerdo que
venían por los barracones los veteranos a buscando gente por ejemplo
para descargar un camión de no seque, mi excusa era simple, los ojos
completamente irritado y colorado como un tomate ¡¡pero que te pasa
chaval!! “ conjituviti o arenas en los ojos yo que se” la verdad era
un poco de colonia en los ojos y ya esta, eso me libraba de servicios no
deseados, en la vida familiar ya lo había explotado con mi madre y daba
resultado, fui dos o tres veces a cocina, las veces que fui había un
veterano de los llamados “papi”, (vamos que no era de los de su quinta)
que llevaba un látigo o fusta, en realidad era una ”picha toro” con las
que nos metía miedo a los reclutillas, en unos de esos días casi se la
come, le planto cara el mas bajito del pelotón que ya estaba asirocao
antes de que le diera el viento del desierto ¡¡se acabo el látigo!!,
otras de cocina las pague por tal de ir al Aaiun, a llamar por teléfono
a mis padres y novia, una fortuna cada minuto y apenas se oía.
Recuerdo un día de gimnasia y el baño en la playa con el agua helada,
las visitas diarias a la cantina, las colas para poder coger un huevo
frito con arroz en blanco, en mi vida había probado el arroz, (allí supe
por que los chinos viven al día con un puñado de granos) pues apenas
probé el rancho, con lo que comía de la cantina y cuando llegaron los
primeros paquetes (algún que otro se perdió) pase el periodo del BIR, un
tío mío que era un cachondo al comentarle que me alimentaba como un
gorrión con “granos”, me mando un paquete entero con bolsas de pipas
“niño te mando esto, no harta pero entretiene” y acertó pues durante
un tiempo casi hago negocio ya que las pipas fueron muy solicitadas y
casi hago negocios con ellas.
Creo recordar que los grifos donde nos quitábamos las lagañas y
afeitábamos por las mañanas estaba muy cerca del barracon, un día íbamos
buscando a un amigo que estaba en otra compañía, estaba este muy apurado
por que el cabo, sargento o lo que fuera le había castigado a afeitarse
en seco, salí corriendo y le lleve mi maquinilla con hoja nueva que eran
de esas que se insertaban, eran una maravilla yo mismo me afeitaba en
seco algunas veces.
Cómo no hice instrucción o no recuerdo haberla hecho, me decían que la
iba a pasar canutas por que el cetme al cabo de un rato pesaba como el
plomo, ¿solución? Un veterano había ideado un ganchito que se quedaba en
el correaje y se enganchaba con un movimiento muy facial al apaga fuego,
¡¡ea!! Otra traba solucionada, me hice con uno de ellos y jure bandera
entero como el mejor.
En los días anteriores, a la jura de bandera se rellenaba un papel (creo
yo) solicitando tres destinos, ninguno de los solicitado me toco, yo
quería estar cerca del Aaiun que era donde únicamente se podía hablar
por teléfono y me toco a Smara, los compañeros hasta ahora del BIR
ninguno venían conmigo, (radio macuto empezó a funcionar) “macho te ha
tocado a tiradores de ifni” “pero vas con destino, ya va como
conductor”.......me cachi en ......por una vez me arrepentí de haber
seguido a pie de letra los concejos de mis colegas de trabajo
¡¡voluntario ni pa comer!!, me gustaba el uniforme de paraca y
cuando estuvieron en el BIR reclutando, estuve a punto de enrolarme,
pero ya no había remedio, mi destino era Smara, el centro del desierto,
antes de subir a los camiones hubo mas “animo” “ a lo mejor vas
destinado a una de las bases, puedes ir mahbe que esta casi con la
frontera de Argelia”.........¿.mas lejos todavía?......,¡¡ me cagggggg
en to lo que semenea!!.
A SMARA
Los camiones daban saltos y te molían los huesos, hacia mas esfuerzo en
mantenerte sentado que en estar por el suelo, paramos dos veces, no se
si para que nos encajáramos los huesos o para respirar un poco, los
lejias que nos llevaban se burlaban de nosotros, en la 2ª parada se veía
a lo lejos en el horizonte, como una nube negra y nos dice un legia
“aquello que se ve allí es Smara, pero la nube es de cuervos que
esperan al olor de la carne fresca”..........la ma##™...uqe lo@#@€
.....toda la fuerza y entereza que había mantenido hasta el momento se
me vino abajo, eche dos lagrimones como dos limones y se me cayeron los
palos del sombrajo al entrar en el cuartel y ver la guardia nativa, con
aquellos turbantes negros y las medias barbas, me dije “manolo creías
haberlo visto ya todo, estas en el fin del mundo así que haber como te
las arreglas para pasar el año que te queda sin apurar a los tuyos, para
ellos esto es el paraíso y se acabo, tómatelo con calma, con mucho
cachondeo y que sea lo que Dios quiera”.
Desde este momento cambio el sentido de la mili para mi, fui otro,
bajamos todos de los camiones y fueron destinando a los grupos a las
distintas compañía, nos quedamos en el patio 6 tíos, 6 conductores, dos
eran primos creo que de Toledo o por la zona, otro de Estepa desde ahora
mi “paisa” y gran amigo, allí en el patio nos dieron la 1ª novatada, ya
que los recién llegados pasaron al comedor y de nosotros nadie se
acordaba, de vez en cuando pasaba un veterano y preguntaba “¿vosotros
sois los conductores?”, si, si, “pono os queda na”, ¿mas
todavía? Cuando se hartaron de vernos pasar calor (digo yo) vino un
veterano y nos llevo al barracon, a la plana Mayor, por el camino
escuchábamos las risas y gritos de algunos, nos designaron las literas
(aquello para mi era un palacio, comparándolo con los barracones del BIR
espacioso y el suelo brillante como un espejo), uno de ello nos dijo
“aquí somos pocos por pertenecer a la plana Mayor, habéis tenido
suerte, Por nosotros estáis protegido, pero eso no quiere decir que no
participemos en las novatadas”. Así de esa manera entramos en la
verdadera “mili”, éramos tíos con suerte, los conductores de la plana
mayor, al día siguiente ya el sargento nos daría los destino y así fue,
ambulancia para mi paisa, (la ambulancia se movía solamente cuando venia
la estafeta), los primos chóferes de la plana, (para los jefes) y a mi
me toco ser chofer del comandante (en toda la mili lo lleve), así
transcurría los días tomando el sol junto a los land rover y chatas y en
la furrileria limpiando subfusiles y pistolas y claro esta jugando.
Mientras tanto los que les habían tocados tropa y en la MIA de camellos
haciendo instrucción tirándose de los land rover, a un montón de Km. Por
hora, verdaderamente me sentía un tío con suerte.
En estos primeros días, una mañana en la cantina a la hora del
bocadillo, como teníamos la suerte de no hacer nada llegábamos antes y
el grupo de “allegaos” nos hacíamos nuestros bocadillos particular,
aquel día toco tortilla con chorizo que al estar recién sacada de la
sartén y metida en el bollo chorreaba la pringue que no me vea, al
pasarla por lo alto de las cabezas para salir del barullo le cayeron
unas gotas a un nativo, (sabéis lo que eso significa, una mancha de
galufo) empezó el tío a parlotear y gritar, yo solo entendía “galufo”,
le pregunto a un veterano “¿qué esta diciendo?” “menos bonito de
todo y de tu familia hasta tu tatarabuelo”, yo hasta entonces no
había sacado los cataplines (cojones) del macuto y aquella mañana lo
saque, así que me fui para el morito y le di una traganta, resultado,
morito, turbante y bocadillo de caballa por el suelo. Mis compañeros me
llevaron corriendo a la furreleria donde estaba el teniente y este al
saber lo ocurrido mando a que trajeran también al saharaui que
pertenecía también a la plana, mientras tanto me explico dándome
coscorrones, que a los nativos no se le podía tocar, que había que dar
ejemplo que éramos una tropa mixta que si patatín y patatan. Resumiendo
que nos dimos la mano el morito y yo, que no iba a decir nada a su
superior y que pelillos a la mar, me salve de un buen castigo gracias a
mi buen Teniente D. Sabino Grigalbas Mas.
Seguíamos con la rutina de no hacer nada, pues nada había que hacer solo
estar en la furrileria, de pronto un día nos dice el sargento a mi
“paisa”, Antonio Cano y a mi, “vosotros dos haréis el curso para el
carnet de 1ª, ha llegado una orden de arriba que la plana debe de tener
conductores de 1ª, o que la plana absorbía los conductores (o algo asi)”
el caso es que a mi paisa y a mi nos asentó como una pata en los
co...........veíamos nuestros destinos peligrar, habíamos vistos como
los conductores trabajaban calgando la alfalfa para los camellos y su
salida de convoy con aquellos pedazos de camiones REOS “los reos”,
además a nosotros dos nos no hacia falta el carnet de 1ª particularmente
a mi, (luego lo tuve que pagar en la vida civil por no canjearlo) sin
embargo los primos si, habían ido a la mili con esa intención, hablamos
con el sargento que a nosotros no nos interesaba el carnet, “pues no
aprobéis” se lo dijimos también al teniente, el resultado es que
todos al curso, con una advertencia en su peculiar forma de hablar “ y
quiero los carnet, comunistas, de la eta, etc y dándonos coscorrones”
todo en plan de “chusma” por que no vi mejor mando en el ejercito con
“sus muchachos” como el decía, que nuestro Teniente. De esa manera nos
vemos en el curso de conductores sin dejar nuestros primeros destinos, o
sea nada, previamente mi paisa y yo habíamos hablado que no aprobaríamos
el curso y con eso nos quedábamos con nuestros destinos, ya que con esa
intención habían incluido dos mas en el curso.
Nos presentamos ante un sargento 1º de nombre Marmierca (o era de
Sevilla o tenia la novia en Sevilla), tenia por costumbre pasarse el
cigarrillo por debajo de la nariz antes de encenderlo, (era un
movimiento mecánico), después de una breve charla y reparto de libros
para la teórica, se dirige a un chaval y le dice “ tu serás el
Jefe de clase del curso de conductores” y ¡¡eso que es!! “
mañana cuando estéis en el patio los formas y me das las novedades, si
falta algunos, etc., o si pasa algún oficial que sepan que es el curso,
solo eso.
Relato este parte con tanto detalles por que lo tengo gravado en
mi mente además de que me atañe directamente.
Bueno pues a la mañana siguiente nos encontramos en el patio el grupo,
haciendo eso precisamente un grupo charlando, cuando aparece por una
esquina el CORONEL, empezamos todos a decirle al “Jefe de Clase”
“venga chaval fórmanos y darle novedades, ¡¡chiquillo date prisa!!”
el chaval se había quedado petrificado, así que sin pensarlo doy un paso
a tras, pego un vozinaso que ni yo mismo me lo creía “ ATENCIÓN, A
FORMAR, CUBRIRSE, IZQUIERDA.........ARR” , salgo corriendo a hacia
el Coronel “ a la orden de Usia mi coronel sin novedad en el curso de
conductores”, me devuelve el saludo “bien soldado, siga” y gira
hacia el S1 (las Oficinas), por mi parte me vuelvo hacia el grupo al
cual estaba llegando el sargento Marmierca que en parte había visto algo
y le doy también las novedades, pensando para mis adentros que ya me iba
a ganar la 1ª hostia de la mili,
.-“¿TU ERES EL Jefe de clase que nombre ayer?”
.-no mi sargento pero vi al coronel y al ver que no se decidía ninguno
salí yo, .- desde ahora eres el nuevo jefe de clase
y el otro pobre chaval se gano un sopapo y yo el cachondeo de todos mis
compañeros, por que decían que mis rodillas (llevábamos pantalón corto)
chocaban una con otra cuando me pare ante el Coronel, pero por otra
parte estaban contento por mi iniciativa ya que todo se soluciono con un
sopapo. Otro detalle curioso fue un día de teórica en el desierto
mientras que otros hacían prácticas con dos de los Reos que estaban
destinados a las clases, estábamos sentados en semicírculos, yo al final
del todo con el libro de teórica abierto y dentro una novela de Marcial
Lafuente el sargento ;
.- haber cordero, explica a la clase la importancia de las luces y sus
uso en el transporte militar.
Yo pensé que me iba tatuar su fina mana en mi cara, pues la verdad es
que no tenia ni idea, además de que no le avía echado una mirada al
libro ni por asomo, pero empecé a relatar y le puse todas las bombillas
al camión de todos los colores he intensidad, resultado que dice el
sargento;
.- veis? No lo ha explicado a pie de letra, pero se nota que lo a
estudiado, me da igual como lo expliques, lo importante es saberlo.
Mi paisa, yo y algunos mas que sabían el poco enteres en que teníamos en
el carnet, nos reíamos y había bromas de que ya tenia el carnet
asegurado y la verdad es que por mucho que hicimos para que nos gatearan
y cuando ya estábamos descartado de recibir el mismo pues en los
exámenes hicimos lo imposible para no aprobar, a mi paisa lo bajaron del
camión y no le dejaron terminar, a mi se me fue el camión para atrás en
la cuesta y se me calo dos veces, a los demás ya se lo habían mandado de
Canarias, un día se presenta por una esquina el sargento.
.- Eh vosotros, a la furreleria
Allí nos entrego en persona los carnet y su discurso, “a mi
no me la dais, se reconocer a los buenos conductores y vosotros los
sois, espero vuestra colaboración para el próximo curso como monitores”
así de fácil nos convertimos en conductores de camiones y con la suerte
de que llegaron los pegasos comet.
Salidas en convoy a las bases, la verdad es que no recuerdo el por que
no hice muchos, recuerdo uno a Mahbes y otro al Aaiun y otra de
voluntario como conductor de land rover, para llevar a unos prisioneros,
aproveche para ir a teléfono ¡¡hablar después de meses con mi madre!!
Era capaz de llevarlos a cuesta.
Días antes, tuvimos todos un poquito de “gindama” yo al menos lo
reconozco, nos llegaba por el que teníamos en radio noticias que los
saharaui, POLISARIO o marroquí, se estaban preparando para una gran
manifestación en el Aaiun, los nativos no hacían guardia y se la estaban
cargando todas los pocos europeos que habían en Smara ya que la MIA de
camello estaba fuera, así que nos dijeron a los de la plana que había
que reforzar y darle también un descanso a los otros, así que esa noche
nos eligieron para hacer la guardia en el “gonio” (creo que se llamaba
si) donde aterrizaba la estafeta, a cargo de nosotros (8) iba nuestro
sargento de la plana S3 y un cabo. Lo 1º que nos pregunta el sargento;
.- que municiones lleváis
.- lo normal mi sargento, las petacas del correaje
.- bueno y coge cada dos, una caja de munición
¡¡toma ya!! Para el que creía que íbamos de campi, para los que
estuvieron allí el “gonio” esta a un paseo, ¡a mi se me hizo eterno!
Llegamos y enseguida a distribuir las guardias, con la gindama que
teníamos a uno de nosotros se nos ocurrió que en vez de hacer la guardia
uno solo las hiciéramos dobles y acompañado, al sargento le pareció bien
y así lo hicimos.
Ya en el Aaiun, había habido la manifestación (creo que un legia
“tropezó” llevaba el arma en ráfaga y sin seguro y se cargo al bulto a
un morito y claro se acabo la manifestación), debido a esto creo que fue
toda la movida de guardia y refuerzos.
La guardia, como es lógico nos toco a mi paisa y yo junto, cada uno
mirando para un punto, ¡¡lo mas fuerte es que el sargento nos había
dicho a cualquier movimiento sospechoso me avisais y nada de tiros!!,
¿Movimientos sospechosos?, a cada momento veíamos pasar y cruzar
chilabas por todos lados, pero hubo dos momentos de autentica película,
curioso y para vivirlo “sonaron disparos”, los otros dos que estaban en
la otra esquina de la barraca salieron corriendo hacia donde estacamos
nosotros .
.- Donde, donde están, de donde salen los disparos? ¿llamamos al
sargento?
.- Killo, yo de aquí no me muevo en cuanto vea el fogonazo le
descargo el cargador y ya vendrá el sargento..........tu vete a tu
puesto de guardia........le dijo a su compañero.
Dicen que cuatro ojos ven mas que dos, pues ocho orejas atentas escuchan
hasta la pisa de un mosquito y al momento sonaron de nuevo, nos dimo
cuenta con un suspiro que nos salió de lo mas hondo, que los estampidos
“tiros” procedían de los bidones de gasolina, estos cuando se enfrían se
dilatan y son auténticos disparos y nos toco a nosotros la 1ª frialdad
de la noche así que también los 1ª “disparos bidonales”. ¡¡menos mal que
no hubo tiros si lo hubiese habidos estábamos en medio de una bomba
¡¡entre bidones de gasolina!!
En la ultima hora de nuestra guardia se nos acercó el sargento para
darnos “animo” y charlar un poco, nosotros dos estábamos en la parte que
nos cojia ver el cuartel, la entrada y toda la parte que da al campo,
poco alumbrado pero se distinguían las sombras, de vez en cuando una
sombra corriendo por el final del pueblo, el 2º caso, fue en esta
ocasión ; el sargento
.-¿qué muchachos? Como va la noche?, ya queda menos
Nosotros después de tres horas estábamos ya acostumbrado a la
oscuridad y harto de ver pasar chilabas a lo lejos.
.- Si mi sargento, (le contamos lo de los bidones) además ese, que no
para de darnos susto (nos referíamos al perro del gonio un mixto lobo
grande) y los nativos que no dejan de pasar. Se hecha mano a la
cartuchera y saca la pistola.
.- ¡¡Os dije que no se acercara nadie!!
.- mi sargento que es por Alli en el pueblo que por aquí no hemos
visto nada y allí esta los legionarios. Hoy sigo creyendo que
nuestro sargento tenia mucho mas miedo que nosotros juntos
Así llego el amanecer y con ello la vuelta a “casa” al cuartel, a contar
nuestras propias batallitas y las había.
Aparte de la nuestra, la mas sonada por que hubo fuego real, fue la que
protagonizo un pelotón que fue hacer guardia a unos de los pozo/oasis a
cargo de ATN, nos contaron que durante la noche y en un cambio de relevo
y dejar al soldado el cabo a pie de pozo, regresar con la guardia al lan
rover donde teñían montada la jaima o tienda, al darse la vuelta ve que
el mismo que dejo en el pozo estaba en la puerta de la tienda, le hecha
la bronca y lo lleva de nuevo al pozo y “te quedas hay que si tu
tienes miedo igual tenemos todos” se vuelve de nuevo el cabo para
atrás y el otro un minuto despaje también, ya harto el cabo dice que le
dijo “quédate por lo menos en el medio del camino que veas el pozo y
a nosotros”, al rato y poco ante del siguiente relevo todo el mundo
en pie y despierto, el que estaba de guardia había descargado en ráfaga
el cargador entero, que había visto una sombra y se puso a disparar.
Cuando amaneció vieron lo que era la sombra, ¡¡un borriquillo cria lo
había cortado por la mitad ¡¡, todo lo contrario de castigarlo fue
felicitado por los mandos, ¡¡no había fallado un solo tiro!!
En septiembre tuve la suerte de venir de permiso y lo pasaría también
que no me acuerdo de nada, nada podéis creerme no se donde pase esos
días de “vacaciones”.
De nuevo ya en Smara y en mi destino, me llama el teniente, en su
peculiar modo de hablar me dice.
.- haber tu pedazo comunista y de la eta, como sabes empieza el mes
del Ramadan y el conductor de la cuba sabes que es nativo, ahora a el le
toca coger las vacaciones y a ti trabajar, a partir de mañana te haces
cargo de la cuba del reparto y todo, en el S1 te darán una lista con el
agua que tiene que repartir y donde abastecerte, ya sabes comunista de
la eta el agua es sagrada ni una gota mas de la listan que te den.
¡¡¡¡¡Me toco el gordo!! Creo que no hay mejor destino (perdón
había) en ATN que ser “dueño” del agua y yo lo era, la recogía en
los pozos, tenia la misión de repartirla en el pueblo en las casas de
los oficiales y suboficiales, en el cuartel en oficiales y suboficiales
lo que me sobraba al deposito eso era solamente tres veces en semana,
alguna que otra vez regaba la poca flora que había en el cuartel y lo
mas importante por lo que conseguía casi todo, tenia las llaves de las
duchas y era el que daba el agua. Antes de terminar el Ramadan hable con
mi teniente diciéndole que no me importaría seguir con la cuba hasta que
me licenciara y asi fue.
Tuve varias anécdotas con la cuba por culpa del agua, algunas agradables
y otras no tanto por respeto me las callo, mi paisa Antonio Cano amigo y
confesor sabe el por que.
Tanto mi paisa como yo por haber salido con permiso a la península,
fuimos los últimos en licenciarnos de nuestro reemplazo, por lo que
hicimos 14 meses largos de mili.
Esto es todo lo que recuerdo de momento, si os digo la verdad no creí
que se me vinieran tantas cosas a la memoria pues esa parte de mi vida
la tenia prácticamente en blanco, hay cosas que a la par de que las va
escribiendo te vienen otras que a la vez enlaza con otras, ahora que he
empezado creo que me dedicare a leer y releer este escrito y a lo mejor
hasta recuerdo esos 40 días de permiso.
Una ultima cosa pedir perdón de nuevo por mi forma de expresarme y
aunque las historias mas o menos son similares a las de todos nosotros,
a lo mejor algún día se continua esta, ya que he hablado con mi paisa en
una larga, larga conversación telefónica y hemos quedado en ampliar
estos recuerdos ya que el tiene otros que a mi se me han pasado, con
varias anécdotas simpáticas, lastima que el no tenga ordenata.
Por tanto no es un y FIN si no un continuará....................
Manuel Cordero Canela
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